«Partido que no se puede ganar, no se debe perder», reza una de tantas máximas futboleras, jamás escritas, pero con legítimo asidero en los campos de juego, a través del tiempo.

Y eso precisamente, le sucedió al Gallo, frente a un duro Los Andes, que le planteó un partido inteligente, lo incomodó, lo maniató y hasta le sacó la pelota durante varios pasajes del segundo tiempo, el mejor argumento de Morón, tanto para atacar como para defenderse.

El equipo de Walter Otta no supo encontrarle la vuelta al bien estructurado conjunto dirigido por Leonardo Lemos y debió conformarse con un empate a cero, que pudo ser victoria, por lo hecho en el primer tiempo, pero también pudo ser derrota, por un complemento flojo, de los más inexpresivos del presente campeonato.

Morón jugó un buen primer tiempo, pero decayó en el segundo y debió conformarse con el empate en cero, frente a Los Andes.
📸: Eduardo Fabián Acuña.

 

Con el regreso de Braian Salvareschi en lugar de Leonel Cardozo y el cambio táctico de Elías Contreras por Gerónimo Ulibarri, respecto del once titular frente a Godoy Cruz, en Mendoza, el Gallo intentó desde el inicio asumir el protagonismo y someter a Los Andes desde la verticalidad, procurando llegar con peligro hasta el arco rival, en base a las típicas triangulaciones, en especial por izquierda, entre Juan Manuel Olivares, Mariano Bíttolo, Joaquín Livera y Gonzalo Berterame, para que Franco Fagúndez continúe con su racha goleadora.

Y por momentos habría de conseguirlo, por lo menos, desde la supremacía en el juego, aunque sin traducirlo en demasiadas oportunidades manifiestas de gol, más allá de algunos desbordes de Berterame, mal resueltos dentro del área y fundamentalmente a partir de las incursiones ofensivas de Santiago Kubiszyn, quien más cerca del gol estuviera durante el encuentro, con un remate desde afuera y una embestida de cabeza,  en el primer tiempo y con otra opción clara, ingresando al área, al minuto de la segunda etapa, con un remate cruzado que parecía tener destino de red, pero un defensor habría de desviar al tiro de esquina.

De lado del «Mil Rayitas», sin tanto juego elaborado en el mediocampo, intentaría provocar peligro con envíos largos, buscando la altura de Mauricio Asenjo o la llegada de algún volante, como Alexis Chamorro, al que le anularían un gol (en claro off side, bien sancionado por Juan Pafundi) en el primer tiempo y en el segundo contaría con la más clara de la visita, con un remate al arco vacío, salvado en la línea por Kubiszyn, el mejor del partido.

Mucha fricción, poco fútbol y escasas emociones frente a los arcos, fue lo que dejó un flojo partido entre el Gallo y el «Mil Rayitas».
📸: Eduardo Fabián Acuña.

 

En un partido de trámite intenso, pero sin demasiadas situaciones de gol frente a los arcos, Morón dejaría una mejor imagen, a la hora del entretiempo, con un mejor manejo del balón y las sociedades de siempre, aunque sin la precisión ni la profundidad de otras tardes.

Ya en el complemento, y más allá de aquella primera jugada de riesgo ya descripta, al minuto de juego, con Santiago Kubiszyn como principal protagonista, el Gallo no volvería a ser el de la primera etapa, cediendo a la presión de Los Andes, que ajustaría las marcas en el descanso, en especial, en la zona media y hasta se animaría a jugar un poco más, con el propio Chamorro, su número «10», como mejor exponente y la peligrosidad de Facundo Villarreal, reemplazante por la lesión de Camilo Viganoni, en el primer tiempo, que recostado sobre la banda derecha del ataque visitante, se convertiría sin dudas en el más desequilibrante de Los Andes.

Y así llegarían un par de «revolcones» de Julio Salvá, que alternaría alguna salida fallida, en pelota aérea, con dos o tres situaciones bien resueltas, alguna de ellas mano a mano con los delanteros rivales, para evitar que el partido fuese aún más cuesta arriba, en ese segundo tiempo, para un Morón que perdería el control de las acciones en los segundos 45′.

Aunque tampoco lo sufriría demasiado, más allá de las acciones referidas, en particular, la pelota que sacara Kubiszyn, casi en la línea, a partir de una mejor cobertura defensiva, con la vuelta de Braian Salvareschi y un buen partido de Elías Contreras, a diferencia de Livera, que tendría algunos problemas en la marca del elusivo «18», Facundo Villarreal.

En el arco de enfrente, Los Andes demostraría por qué es la valla menos vencida, con una defensa muy sólida, en especial en el juego aéreo, donde apenas permitiría algún desborde de Juan Cruz Esquivel, que volvería a ingresar en el segundo tiempo, al igual que hace una semana en Mendoza y concedería un cabezazo ofensivo al ingresado Franco Toloza, bien contenido por un sobrio arquero como Sebastián López.

Pese al empate, Morón sigue liderando su zona, más allá de los resultados ajenos.
📸: Eduardo Fabián Acuña.

 

En los minutos finales, con Toloza y Ezequiel Bulacio, más Esquivel y Tomás Ramírez, en su regreso tras la suspensión, por su expulsión ante San Miguel, Morón intentaría desbordar a su rival, ya decididamente refugiado en su última línea, pero a diferencia de otras tardes, la ofensiva del Gallo no estaría «fina», al igual que los medios carecerían de su habitual cuota de fútbol, esta vez ausente en la destemplada tarde del Oeste.

Final con empate a cero que califica, pero que también suma, máxime cuando en otros tiempos, no tan lejanos, este tipo de partidos cerrados que no se podían ganar, finalmente se terminaban perdiendo.

Ahora a pensar en All Boys y tratar de volver al triunfo en Floresta, con la tranquilidad de seguir una semana más como punteros, más allá de resultados ajenos.

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