La policía detuvo a un hombre que tenía un enorme arsenal de armas de fuego en su vivienda de Haedo.
Luego de un operativo realizado en una vivienda de la calle Presidente Perón al 1400, se desmanteló un taller clandestino de recarga de municiones y detuvo a Angel Pizzurno de 65 años.
La investigación se originó a partir de un episodio ocurrido el pasado 9 de julio, cuando el detenido mantuvo una discusión con otro hombre y lo amenazó efectuando varios disparos intimidatorios con un arma de fuego. Luego de la denuncia dio inició una investigación que generó un allanamiento en su domicilio dispuesto por la justicia.

Al ingresar a la propiedad, los efectivos encontraron una importante cantidad de armamento. Durante el procedimiento fueron secuestradas una escopeta calibre 12, tres pistolas —dos calibre 9 milímetros y una calibre .22—, un rifle calibre 5.5 milímetros y tres carabinas.

Además, los policías incautaron alrededor de 800 municiones intactas y seis latas que contenían una gran cantidad de proyectiles.

Además los efectivos encontraron que en una habitación funcionaba un espacio acondicionado para la fabricación y recarga casera de municiones.

Allí se encontraron distintos insumos utilizados para esa actividad, entre ellos pólvora, plomos y vainas servidas, además de maquinaria y herramientas específicas como una prensa, una máquina de tornería, una lupa y una balanza digital, elementos que fueron secuestrados durante el procedimiento.

Debido a la magnitud del material hallado, tomó intervención la Unidad Funcional de Instrucción N° 7 de Morón, a cargo del Dr Tomassone y el Juzgado Federal N° 2, a cargo de la Dra. Paggani.

Tras el operativo, ambos organismos judiciales avalaron las actuaciones y ordenaron la inmediata detención de Angel Pizzurno quien quedó imputado por los delitos de amenazas, resistencia a la autoridad, tenencia y portación ilegal de armas, además de acopio y fabricación clandestina de municiones.

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