Un 22 de Septiembre de 1923 en una casa de Pompeya, en capital, nacía una beba cuyos padres la llamaron Dora. Días después sería anotada en el registro civil como Dora Durán.
Un 22 de Septiembre de 2026 en su domicilio de Ituzaingó Dora celebra sus ¡103 años!.


Vive con una cuidadora, a veces se moviliza con un bastón pero está muy bien: «todavía puedo ir a hacer mis caminatas por el barrio, aunque estos días está haciendo mucho frío», dice.
Hoy toda su familia, dos hijos, seis nietos y ocho bisnietos, más sus amigos, celebrarán junto a ella un año más de vida.
«Mis amigos me dijeron que tienen un regalo sorpresa para mí» y sigue: «para mí lo más importante es pasar este día con mis hijos, nietos y bisnietos. Ellos son el regalo más lindo», expresa con una sonrisa.
Asombra la lucidez mental y oral de Dora: «a mí lo que más me gusta es hablar. Soy una «charleta», con mis amigos, vecinos, me gusta hablar y escuchar».
En referencia a su rutina describe que «me levanto temprano, salgo a caminar, almuerzo, descanso y veo la tele. Estoy con mi familia y así todos los días».


Y a modo de despedida, la saludamos por su cumpleaños y con énfasis nos dice: «¡Nos encontramos el año que viene para celebrar los 104!». Simplemente,  Dora Durán.

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