Un hombre de 79 falleció en un gimnasio de Haedo.
Edgardo Andrés Cavallo, que era cliente habitual del gimnasio Oxígeno, se descompensó mientras realizaba su habitual rutina de ejercicios.
Inmediatamente los profesores y presentes se acercaron para realizarle las maniobras de RCP para tratar de reanimarlo, a la vez que se dio aviso urgente al servicio de emergencia médicas.
Minutos después arribaron al lugar ambulancias y profesionales médicos que lo asistieron con ejercicios de reanimación pero no hubo modo y falleció.
El caso quedó bajo investigación de la fiscal Paula Salevsky, de la UFI N° 4 de Morón, que dispuso la realización de la autopsia para constatar el motivo de la muerte.