Personal de la Estación Policial de Distrito de Seguridad Ituzaingó desarticuló una organización criminal con ramificaciones internacionales, dedicada a las estafas telefónicas y a los robos a mano armada. Hay ocho detenidos, cuatro de ellos de nacionalidad colombiana
Según la investigación, los sospechosos clonaban la cuenta de WhatsApp de un importante empresario gastronómico. Con ese perfil contactaban a potenciales víctimas y les ofrecían cambiar divisas en condiciones muy convenientes. Una vez que las convencían, las citaban en un punto de encuentro.
Allí aparecían los integrantes de la banda armados a bordo de motocicletas y de un auto de apoyo, actuaban bajo la modalidad de un ataque grupal y simultáneo para despojar a la víctima.
Los hechos investigados ocurrieron el 18 y el 21 de septiembre. Las víctimas son un hombre de 75 años, vecino de Castelar, y un joven de 23, vecino de Merlo.

La investigación, derivó en dos procedimientos. El primero se produjo cuando el Centro de Operaciones Municipal de Ituzaingó emitió una alerta por lectora de patentes. En el marco del Operativo Cerrojo, en la intersección de J. M. Paz y Coronel Barcala, se interceptó un Volkswagen Gol Trend gris que, según la pesquisa, había sido utilizado en los hechos.
allí la policía cercó al vehículo y Fueron aprehendidos sus cuatro ocupantes, identificados como Diego Alexander Olarte (41), Otavo Aarón Morales (33), Alejandro Desaguacaneme (30) y Jonathan Garzón Rodríguez, todos de nacionalidad colombiana. En el auto se secuestraron un arma tipo pistola calibre 9 mm (réplica), dinero en efectivo, cuatro teléfonos y la vestimenta que habrían usado en los ataques.
Como parte de la investigación, con autorización del agente fiscal, los efectivos simularon la compra de divisas. Los delincuentes fijaron como punto de encuentro la calle Lucero al 1400, en Ituzaingó. Allí fue detenido el segundo grupo, integrado por Sebastián Jonathan Lucas Domínguez (28), Aníbal Aramis Acosta Capo (33), Tomás Facundo Losasso (21) y Antonio Maximiliano Ortega (39), todos argentinos.
En ese procedimiento se secuestraron un Ford Focus gris, una motocicleta Rouser y cinco teléfonos . Ninguno de los dos rodados tenía pedido de captura o secuestro.
Para los investigadores, las detenciones permitieron desarticular una organización de alta peligrosidad y con vasta experiencia en estafas telefónicas y robos armados. Los ocho aprehendidos quedaron a disposición de la UFI 1 de Ituzaingó, y está caratulada como robo agravado por el uso de arma de fuego y estafa telefónica, en dos hechos.
La investigación continuará para determinar el alcance de la banda y si hay otras víctimas.