Hay derrotas que duelen más que otras. La de este domingo en el estadio Fragata Presidente Sarmiento fue de las que cuestan, porque llegó en un Clásico del Oeste y porque terminó con una racha que los hinchas de Deportivo Morón tenían bien guardada en la memoria: 16 años sin perder como visitante en la cancha de Almirante Brown.
Fue una caída por 1-0 ante un rival que golpeó temprano y supo cuidar la ventaja. Morón le puso empeño y tuvo la pelota, pero no encontró el camino hacia el empate.
El equipo de Walter Otta tardó en acomodarse. Almirante, que llegaba con el envión del empate en Santa Fe ante Colón, salió decidido a llevarse por delante a su rival y en los primeros minutos lo consiguió. Morón no podía hacer pie y el local mandaba.
A los 9 minutos llegó el golpe. Ulises Abreliano ejecutó un tiro libre desde la izquierda, Gustavo Cabral peinó hacia el segundo palo y allí apareció Mariano Santiago, que casi cayéndose conectó el balón y puso el 1-0. Julio Salvá no pudo evitarlo. Una pelota parada bastó para dejar al Gallo cuesta arriba.

Tras el gol, Almirante retrocedió para defender la ventaja y Morón empezó a tener la pelota. El problema fue qué hacer con ella. Al Gallo le faltó claridad para lastimar a un rival ordenado, firme en defensa y que casi no concedió oportunidades.
Recién después de la primera media hora inquietó a Bruno Galván, con un tiro libre en la puerta del área. Joaquín Livera se hizo cargo de la ejecución, pero su remate se fue muy desviado, por encima del travesaño.
Sobre el cierre del primer tiempo, Morón volvió a avisar. A los 43 minutos, tras un centro al área y un despeje defectuoso de la defensa aurinegra, la pelota le quedó a Elías Contreras, que sacó un remate cruzado desde la derecha. Pasó muy cerca del palo izquierdo. Fue lo más cerca que estuvo el Gallo de llegar al empate antes del descanso.
En el complemento, el panorama fue parecido. Almirante se mantuvo ordenado y Morón, obligado por el resultado, adelantó sus líneas en busca del empate. Los dos primeros avisos fueron del local: a los 56 minutos, un tiro libre de Abreliano que Salvá controló sin problemas.
Fue entonces cuando Franco Fagúndez, que había pasado inadvertido en el primer tiempo, se despertó. Un minuto después, el delantero encontró la pelota en el aire y ensayó una volea espectacular que pasó muy cerca del palo derecho. A los 78 minutos, el uruguayo se elevó por encima de todos y conectó un cabezazo que Galván controló sin dar rebote.
Fueron las dos mejores del Gallo en el segundo tiempo, pero no alcanzaron. En los minutos finales, Almirante se sostuvo en la solidez de Gerardo Alegre Rojas, hizo variantes para renovar energías y no le concedió espacios a Morón para llegar al empate.
Para Morón, el invicto como visitante en este clásico ya es historia. Eran siete partidos sin derrotas: seis en Isidro Casanova y uno en la cancha de Villa Dálmine. La última caída en ese estadio había sido el 15 de febrero de 2010, por 2-1, con el descuento de Cristian González.